viernes, 19 de octubre de 2007

EL TÍTULO


Ayer Alejandro me pidió que listara posibles títulos para esta tesina.

Fiel a la consigna de poner todo lo que a uno se le ocurra, surgió esta lista, mezcla rara de seriedad con cualquier cosa.

1. Vida y obra de las malas palabras

2. ¿Qué pasaría si desaparecieran las malas palabras?

3. Las malas palabras en la comunicación oral y escrita

4. Las malas palabras en el hablar cotidiano

5. ¿Qué palabras son malas?

6. Línea histórica de las malas palabras

7. Juicio oral a las malas palabras

8. Mi defensa de las malas palabras

9. Por qué decimos malas palabras

10. Buenas y malas palabras

11. Groserías, lisuras y otras yerbas

12. Usted, yo y las malas palabras

13. Perdón ¿qué me dijo?

14. Lo mismo para usted...

15. Malas palabras vs eufemismos

¿Me ayudan a elegir?
Acepto (y agradezco) sugerencias de otros títulos posibles.

6 comentarios:

pavelushka dijo...

Las malas palabras. ¿son malas?

Hola, te llevo un libro que encontre en Santiago que puede interesarte. Se llama "La palabra Huevon".

Y es un tratado academico sobre el tema.

Un abrazo

Enrique Fraga dijo...

Hola! propongo y regalo el nombre "¡Lavate la boca con jabón! Un estudio sobre las malas palabras."
saludos! PD: los invito a www.treslineasjazz.blogspot.com www.enriquefraga.blogspot

rbraun dijo...

Encontrè esta cita de Cortazar:

"... entre nosotros el subdesarrollo de la expresión lingüística en lo que toca a la
líbido vuelve casi siempre pornografía toda materia erótica extrema ( ... ) El miedo
sigue desviando la aguja de nuestros compases; en toda mi obra no he sido capaz de
escribir ni una sola vez la palabra concha, que por lo menos en dos ocasiones me hizo
más falta que los cigarrillos". ("Último round", 1969.)

Cortazar se arreglaba con el idioma "giglico" como por ejemplo:

"...Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba
los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios.
Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y
paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la
jadehollante embocapluvia del orgunio,
los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa.
¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y
márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un
profundo pínice, en niolarnas de argutendídas gasas, en carínías casi crueles que los
ordopenaban hasta el límite de las gunfias".


Este modo de disfrazar las palabras "malas" como "¡que lo tirò!" "a la pucha caracho! u
otras como esta expresiòn, supuestamente campera: Le pregunto a una señora
que vive en Pehuajò: ¿Como anda Fulana? y me contesta - "Mal, estoy hecha poncho!"
Es la primera vez que escucho esa expresiòn y probablemente sea un modismo familiar,
pero sinb duda habìa algo en las consonantes que me referian a una situacion calamitosa
que estarìa atravesando esa dama.

Andres Paolantonio dijo...

Dificil elegir entre tantos buenos titulos ... pero te regalo una opción más: "De la puteada al sentido, ... y si no te gusta anda a cagar"

Anónimo dijo...

estuve viendo tu porfile, la verdad esta´s super adaptada a lo que es la comunidad "progre" de Argentina, o debo decir Buenos Aires, tenés todos los clichés necesarios para que te den el diplomita.

De onda

María del Carmen dijo...

No lo entendí a Anónimo ¿Me estará insultando?