martes, 11 de diciembre de 2007

MÁS CARAJO


Les voy a contar una divertida historia:

En octubre de 2005, en la mini ciudad de West Miami se generó una polémica por un restaurante llamado El Carajo al que las autoridades le negaron el permiso para poner el letrero a la vista por considerarla "una mala palabra".

Parece que la administradora de la ciudad, Yolanda Aguilar, buscó en el diccionario de la RAE y se horrorizó cuando descubrió lo que significaba: pene, miembro viril. Allí mismo obligó al negocio a retirar el cartel so pena de pagar una multa diaria de 250 dólares.

Los dueños, para justificar el nombre, señalaron una definición del siglo XV: ''La parte más alta del mástil del barco, una especie de canasta que servía como puesto de observación'' y contrataron un abogado para llevar a la ciudad ante los tribunales.

Después de muchas discusiones y argumentos por las partes, el nombre fue aceptado y el éxito sonrió de inmediato a este restaurante de tapas y comidas españolas.

Lo que no podían prever los dos propietarios era que su sociedad iba a disolverse y que uno de ellos iba a abrir un nuevo Carajo en Miami. Ahora cada uno ha interpuesto demanda contra el otro por el uso comercial de este nombre tan original.

Dicen los que saben que en ambos restaurantes se come muy bien...
Información extraída de distintas páginas de Internet

CARAJO



A pesar de que ya estuvo por aquí (ver entrada del 10 de septiembre), convocamos nuevamente a este participante para refrescar su imagen ante el jurado.

Algunos lo creen de ascendencia latina (carassus), pero el diccionario de la RAE dice que es de origen incierto y lo maltrata bastante:
1. m. malson. Miembro viril.
2. m. despect. malson. Col., C. Rica, Hond. y Ven. U. para suplir el nombre de un hombre que no se quiere mencionar para desvalorizarlo.


  • al ~. expr. coloq. Denota enfado o rechazo. Al carajo el informe.


  • carajo. interj. U. para expresar disgusto, rechazo, sorpresa, asombro, etc.


  • del ~. loc. adj. coloq. Muy grande o intenso. Un susto, un frío del carajo.


  • importar algo un ~ a alguien. loc. verb. coloq. No importarle nada.


  • irse algo al ~. loc. verb. coloq. Echarse a perder, tener mal fin.


  • mandar a alguien al ~. loc. verb. coloq. Rechazarlo con insolencia y desdén.


  • qué ~. expr. coloq. Denota negación, decisión, contrariedad, etc.


  • un ~. 1. loc. adv. coloq. nada (‖ ninguna cosa). No entiendes un carajo.
    2. expr. coloq. U. para negar o rechazar.
    3. expr. coloq. U. para ponderar. Cuesta un carajo.

No obstante haber llegado a ser vocablos malsonantes por distintas vías: carajo (pene, miembro viril) proviene de lo sexual y mierda (heces) de lo escatológico, ambos comparten significados coloquiales: se pueden usar para irse a… o para mandar a alguien a…

Así lo debe haber entendido la reina de los almuerzos, la señora Mirtha Legrand, cuando los unió en su ya su famoso ¡CARAJO MIERDA!

lunes, 10 de diciembre de 2007

MÁS MIERDA


Mierda se merece más de una entrada en este concurso.
Por razones de espacio no contamos antes su extraña función como proveedora de suerte. Pero dejemos hablar a Wikipedia, que así como antes la denigró ahora la ensalza:

En muchos países, los actores, músicos y artistas del espectáculo se desean suerte antes de subir al escenario diciendo: “mucha mierda” o “mierda mierda”. Probablemente provenga de la costumbre en Francia de pronunciar "merde" como señal de éxito. Esto forma parte de una superstición que considera que desear buena suerte generaría justo lo contrario, mala suerte. El origen de esa costumbre no está claro. Hay quienes explican que esto se debe a que antiguamente, en París, sólo podían permitirse ir al teatro las personas de la clase pudiente, que acudían al mismo en coche de caballo. Entonces, si en la puerta del teatro había gran cantidad de "mierda", significaba que el teatro estaría lleno, o lo que puede suponer mucho éxito. Otros afirman que el origen de decir “mierda” o “mucha mierda” es que, en la Edad Media, los artistas iban con sus carromatos por los pueblos. Cuando llegaban a uno, si había mucho estiércol a la entrada, calculando la extensión del mismo, eso quería decir que en aquel momento había un mercado, feria u otro acto y por eso entraban, hacían su espectáculo y se iban. Cuando se encontraban con otros artistas, se deseaban entre ellos algo así como “¡Que tengas mucha mierda en el próximo pueblo!”.

Una perlita es el uso que le ha dado el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien llamó "victoria de mierda" a la obtenida por la oposición con el rechazo en un referendo a su propuesta de reformar la Constitución, "Fue una victoria de mierda y la nuestra una derrota de coraje", manifestó Chávez en una rueda de prensa del alto mando militar, convocada por los jefes del Ejército, la Marina, la Aviación y la Guardia Nacional para rechazar versiones de que presionaron al gobernante para que admitiera el revés electoral.

Mejor aún fue la defensa que intentó el ministro venezolano de Comunicación, William Lara, quien criticó el escándalo mediático por el uso de una palabra que, a su juicio, “algunos pacatos en el uso del lenguaje consideran escatológica”. “No es Hugo Chavez el primero en utilizar en público esta palabra, la han usado grandes narradores de la literatura latinoamericana” y recurrió a la lectura de las últimas frases de la novela “El coronel no tiene quien le escriba” del escritor colombiano y Premio Nobel, Gabriel García Márquez. “Hay que quitarse los prejuicios, el lenguaje es la creación del pueblo, esa palabra es parte del patrimonio cultural de este país (…) es una palabra común, que nuestro pueblo usa a cada rato y Chavez es parte del pueblo, de ahí su autenticidad”, concluyó.

Así como al comienzo de este blog nombré mi tutor y guía espiritual a Roberto Fontanarrosa, ahora no puedo menos que convocar a William Lara para que me asesore en la defensa de las malas palabras.
Ilustración: Botero - Baño de mujer

MIERDA


Hace su entrada, rotunda, la primera participante de este concurso.
Así la vio Fontanarrosa en su ya famoso alegato: “Mierda es una palabra también irreemplazable; el secreto está en la “r” fuerte…”

Su origen latino (merda) le otorga suficiente entidad como para figurar, con más de una acepción, en el diccionario de la Real Academia Española:
1. f. Excremento humano.
2. f. Excremento de algunos animales.
3. f. coloq. Grasa, suciedad o porquería que se pega a la ropa o a otra cosa.
4. f. coloq. Cosa sin valor o mal hecha.
5. com. coloq. Persona sin cualidades ni méritos.

Pero también la popular Wikipedia se ocupa de ella, aunque para denigrarla; la considera una expresión generalmente malsonante, usada principalmente en el lenguaje coloquial. Como interjección expresa enfado o contrariedad. Algunos acostumbran sustituirla por un eufemismo: miércoles.

En Internet circula una divertida lista con distintos modos de usarla y abusar de ella, lo que demuestra su polisemia (capacidad de expresar distintos significados):

  • Ubicación geográfica: Vete a la mierda
  • Valor dietético: Come mierda
  • Adjetivo calificativo: Eres una mierda
  • Egocentrismo: Se cree la gran mierda
  • Escepticismo: No te creo ni mierda
  • Venganza: Hagámoslo mierda
  • Accidente: Se hizo mierda
  • Efecto visual: No se ve ni mierda
  • Sentido del olfato: Huele a mierda
  • Como despedida: Vámonos a la mierda
  • Metamorfosis: Chocó y se hizo mierda
  • Especulación: ¿Que será esa mierda?
  • Superlativo: Purísima mierda
  • Insatisfacción sexual: Ese tipo (a) es una mierda
  • Satisfacción sexual: Ese tipo (a) me hizo mierda en la cama
  • Sorpresa: ¿Qué mierda es eso? ó ¡¡¡MIERDA!!!
  • Egoísmo: No me regaló ni mierda
  • Sentido del gusto: Tiene un gusto de mierda
  • Conformismo: Seguiremos comiendo mierda
  • Pasado imperfecto: ¡Qué cagada fue esa mierda!
  • Impotencia: No se me paró esta mierda
  • Ánimos: Apúrate con esa mierda
  • Despectivo: No sé qué se cree la mierda esa
  • Alquimista: Todo lo que toca lo vuelve mierda
  • Exceso de velocidad: Va hecho mierda
  • Como acción: Vamos a hacer esa mierda
  • Desorden: ¡Qué mierdero!
  • Hábitos alimenticios: Es un comemierda

El jurado ya puede empezar a afilar sus lápices...

Ilustración: Fernando Botero "Mujer delante de una ventana" 1990

jueves, 6 de diciembre de 2007

PRIMICIA



Próximamente, por este mismo canal,
primer gran concurso
“Desahogándote con una puteada”
presentado simultáneamente
en todo el mundo de habla hispana.
Las mejores palabrotas contarán sus vidas
y competirán por el primer puesto.
No deje de verlo y participar con sus comentarios.


Su voto vale.

jueves, 29 de noviembre de 2007

LA SANGRE IMPURA o EL ENCAJE ROJO

¿Menstruación es mala palabra? Menstruación es sangre... pero impura ¿será por eso que se hace un secreto de un simple proceso biológico femenino?

Hace mucho busqué información para un trabajo práctico y encontré esta frase de Simone de Beauvoir refiriéndose a la mujer: "Cada mes hace y deshace en ella una cuna; cada mes un hijo se prepara para nacer, y aborta en el naufragio de los encajes rojos...".

La idea de impureza está en la Biblia: "Y habló Jehová a Moisés y a Aarón diciendo: Hablad a los hijos de Israel, y decidles: ... Y cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su carne, siete días estará apartada; y cualquiera que tocare en ella, será inmundo hasta la tarde..." (Levítico - Viejo Testamento)

En la enciclopedia más antigua que se tiene, la Historia Natural de Plinio (historiador romano, año 60 d. de C.), se dice que el tacto de una mujer menstruante:

  • convertía el vino en vinagre
  • atizonaba los granos
  • mataba los semilleros
  • plagaba las huertas de parásitos
  • hacía caer prematuramente los frutos de los árboles
  • nublaba los espejos
  • embotaba las navajas
  • oxidaba el hierro y el latón (especialmente en luna menguante)
  • mataba las abejas o al menos las alejaba de sus colmenares
  • hacía abortar a las yeguas

En varios sitios de Europa todavía se cree que si una mujer con su regla

  • entra a una bodega, la cerveza se acederá
  • toca cerveza, vino, vinagre o leche, se estropearán
  • hace conservas, se pudrirán
  • monta en yegua, ésta abortará
  • toca capullos de flores, se secarán
  • trepa por un cerezo, se secará
  • asiste a la matanza de un cerdo, la carne se pudrirá.
Una mujer con el período no puede ir al pozo a sacar agua, ni cruzar una corriente de agua, ni entrar en el mar. Su presencia en una lancha dicen que levanta una tormenta.

En mi adolescencia se creía que "en esos días" no había que:

  • bañarse
  • lavarse la cabeza
  • hacer mayonesa porque se cortaba
  • tocar las plantas porque se secaban
  • practicar deportes

Aunque menstruación no sea una mala palabra, comparte con ellas el ser reemplazada por eufemismos. Algunos de ellos recolectados entre amigas, conocidas y compañeras de trabajo:

  • Andrés (viene una vez por mes)
  • Armando
  • bandera roja
  • canilla abierta
  • el asunto
  • el ciclo
  • el mes
  • el período
  • encaje rojo (Simone de Beauvoir)
  • eso
  • estar en "esos días"
  • estar indispuesta
  • estar sonada
  • la maldición de Eva
  • la regla
  • los rusos
  • marea roja
  • me vino
  • mi amigo (con sorna)
  • pecado de Eva
  • ¡puaj! la porquería
  • Susana (la que viene cuando le da la gana)
  • turbio licor (Simone de Beauvoir)
  • visitas

COPROLALIAS vs SEXOLALIAS


Con relación a las "malas palabras", muchas veces leí que la mayoría tiene su origen en dos grandes vertientes: lo sexual y lo escatológico.

Pero Cosme Portocarrero -seudónimo del lingüísta chileno Emilio Ávila-, en "La palabra huevón", lo dice con un lenguaje tan afín al que se supone que debería usar yo si esto se transforma en una tesina, que me limito a citarlo textualmente:

"Para elaborar sus escatolalias, el habla popular y vulgar de los chilenos centra sus intereses expresivos casi exclusivamente en a) los procesos de desasimilación y evacuación, tomando como referentes las excretas, de preferencia sólidas, y la anatomía que interviene en esas funciones, elementos que sirven de base a la creación de un prolífico campo de coprolalias, y b) la anatomía y fisiología de la reproducción, cuyos órganos y actividades sexuales dan lugar a un copiosísimo sistema léxico de sexolalias."